Seguidores

miércoles, 25 de julio de 2012

Tardes de verano

Es hora de admitirlo. Me siento sola. Sola como nadie. Dependiendo de la gente. Me siento sola en todos los sentidos. Soy tonta. Loca. Bipolar. Los que me conocen dicen que soy rara. Cuando tengo que hablar callo y cuando tengo que callar hablo. Cuando debo de estar con gente me encierro y cuando debo de estar encerrada salgo. Soy rara lo admito. Estoy sola lo admito. Me gustan las locuras. Me gusta hacer la loca. Repetirme. Bailar. Cantar. Reir. Llorar. Hablar. Gritar. Gritar a los cuatro vientos que necesito amor. Del bueno. Amistad. También de la buena. Cariño. Abrazos. Caricias. Es verano. Debería de estar en la playa día y noche. Con amigas día y noche. Pero aquí estamos. Yo y  la tele. Yo y mi iPhone. Yo y el internet. Yo y mis notas. Yo y la escritura. Yo y las ralladas de cabeza. Yo y mi corazón roto por todos los sitios. Quizás tenga que acostumbrarme. Tarde o temprano tenía que darme cuenta de esto. De que no debo de depende de nadie. Ni de un hombre, ni de una mujer. Ni de amigos ni amigas. Si me quieren que me busquen. Se acabó el buscar. El tener que encontrar. Se acabó la chuleria.  El tener que demostrar algo. Aparentar lo que no soy. Hay coraza pero también corazón. Quiero irme a un lugar seguro. Donde nadie pueda hacerme daño. Daria lo que fuese por volver a mi niñez. Cuando lo único que importaba era llegar tarde a ver tu serie favorita. En fin. Hay que admitir que odio muchas cosas de mi vida. Hay que admitir que no es como yo quiero pero la tengo que vivir. Buenas tardes.

No hay comentarios:

Publicar un comentario